domingo, 9 de julio de 2017

Crónica tercer encierro San Fermín 2017: "Huracán" de sentimientos


Informa: Patricia Rodríguez
Foto: El País (Agencias)


A veces resulta tan difícil decir adiós como abrir la puerta y dejar pasar de lleno a la vida de uno. Que suena a poco, pero es mucho. La ganadería Puerto de San Lorenzo ha entrado hoy en la historia de San Fermín en una mañana que olía a bienvenida y a despedida, a recuerdo. También a calles mojadas.

Y es que Pamplona ha llorado en forma de fina lluvia en esos minutos eternos que preceden a las 8.00 horas igual que lo hizo el mundo la tarde del 9 de julio de hace un año. El aniversario por la muerte del torero Víctor Barrio se ha colado en el recorrido del encierro tras una de esas noches de intensidad infinita. Y en las que el imposible es transitorio.

El ciclo de la vida ha vuelto a representarse en los 875 metros de adoquines en los que ha tomado el mando "Huracán", un toro castaño de 620 kilos y marcado con el hierro de La Ventana del Puerto, que se había propuesto brindar su gesta al cielo. Y así, con la mente centrada en cumplir su cometido, ha tomado distancia de sus hermanos y ha enfilado en solitario la Cuesta de Santo Domingo a una velocidad de vértigo. Tanto es así, que en Estafeta se ha abierto un pasillo espontáneo a su paso para evitar arrollamientos más que asegurados.

Pocos han podido aguantarle el ritmo frenético, que se ha visto obligado a parar en seco en el vallado de Telefónica al tropezar con un mozo y caer. Entre ellos, un corredor con pañuelo verde al cuello al que, curiosamente, el ejemplar salmantino ha arrastrado varios metros por el pantalón al final del callejón tras tropezar con otros mozos. Un gesto que casi se convierte en gesta de velocidad.

Por entonces, en el recorrido los corredores ya habían probado suerte en carrera con los cinco toros del Puerto de San Lorenzo restantes, que iban arropados por los cabestros. La ganadería del Puerto de San Lorenzo entra en la historia con un encierro de 2'26" limpio de heridos por asta. Historia en la que nadie podrá borrar el nombre de Víctor Barrio.


*Crónica especial 'Castellonenses en San Fermín' para el periódico Mediterráneo:

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