lunes, 26 de mayo de 2014

Crónica tarde viernes Almassora: El arte no tiene miedo



Informa: Patricia Rodríguez
Foto: www.torodigital.com (Álbum completo aquí)


El arte se tiene o no se tiene. No se compra, ni se alquila, ni se pide prestado. Para lamento de unos y gloria de otros. Lo entendió Almassora el viernes cuando se paró el tiempo mientras la imaginación tejía una muleta en la mano derecha de César Palacios. Fue a la salida del tercer toro de la tarde cuando brotó el arte en la mismísima boca de riego de la plaza Mayor. Cuando un simple fajín de algodón se convirtió en la pañosa más noble a ojos del respetable.

Salió el Albarreal de toriles y con él un muletazo largo y profundo a cuerpo limpio al que el astado, patrocinado por las peñas El Corb, Els Clafidors, Tots Tancats y l’Embolic, embistió por abajo y con entrega. Vertical el recortador local, cuál 'Manolete'. Con "Buensón" en otros lares, aquella estrecha tela roja seguía volando en un embroque infinito prolongado en la memoria colectiva. El número 13 no le trajo malos augurios al castaño, que se encontró en su camino a otro torero de calle que sacó a relucir sus buenas condiciones para el quiebro. Hasta en cuatro ocasiones entró a la chaqueta de Patricio repitiendo en La Picaora.

Los festejos de 'bous al carrer' cuentan en sus filas con artistas anónimos y autodidactas. Valientes todos. Unos van puliendo la técnica con los años, otros simplemente dan salida a un don innato para el que ni hay ni habrá escuela. Sin doctrina llegó también "Novicio" a la Vila para debutar en la penúltima tarde taurina de Santa Quiteria. "Nadie nace sabiendo", pensaron los componentes de las peñas El Vint, la Brusa, La Colla, Els Casats, Mig a Mitges, l’Aberració y El Garbo, que confiaron en la ganadería Martín Lorca. Ismael Lozano, de la peña El K-Nut, se puso frente a la fachada de Ca la Vila para recibir al animal, que lo cortó de salida, buscándolo hasta su refugio, y barrió los cadafals de la plaza Mayor. Sin embargo, no contó con la suerte del principiante y recorrió el recinto, que registraba una buena entrada.

Le sucedió sobre la arena “Profesorillo”, que supo dosificar una lección que subió de intensidad durante la media hora de exhibición. Raúl Robles "Raulillo" recibió al de El Torreón, de las peñas K-Nut, Desfase y La Kripta, que presumió de presencia por las calles del casco antiguo, rematando cuando se le citaba. Apurado le vino a José Antonio “El Bicho” tras rodarlo en la plaza Mayor; mientras que Luis Pachés recibió los aplausos al ajustar en la calle San Vicente. 

Los aficionados seguirán esperando que fluya el arte cada tarde, tras cada apertura del portón de chiqueros. Y, sin embargo, muchas se irán de vacío. El arte no tiene miedo, pero es selectivo. Privilegios del artista.


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