lunes, 26 de noviembre de 2012

Charla de Agustín Montes, ganadero de Montealto, en la Vall



Informa: Patricia Rodríguez
Foto y vídeo: UroTV

"Lo mismo que tú sientes por la persona de la que estás enamorado es lo que siento yo por los toros". Así explica su afición el ganadero de Montealto, Agustín Montes Díaz, que el sábado ofreció una charla en la Vall d’Uixò gracias a la A.C. Tauromaquia, sumergida en su III Semana Cultural.

Montes compartió sus experiencias ante los aficionados congregados en los salones de la Caja Rural San Isidro de la localidad. A través de las preguntas de José Joaquín Diago desveló sus inicios en el mundo del toro, afición que adquirió a temprana edad a través de su padre e incluso probó suerte como novillero. Aquellos primeros contactos y los éxitos alcanzados con un hierro de segunda, le hicieron dar un salto a la alta competición.

“Yo quería más. Entonces me fui a casa cogí el libro de la Unión, marqué tres nombres de ganaderos: Juan Pedro Domecq, Santiago Domecq y Luis Algarra Polera. Llamé a Luis Algarra, llegamos a un acuerdo y le compré un lote de vacas”. Al que poco después de adheriría otro lote de El Ventorrillo, la ganadería que fundó Paco Medina, al que hoy considera un gran amigo. “Quedamos para comer y de la barra del bar al restaurante andando, que hay 5 metros, ya me había vendido 60 vacas”, bromeó.

Esta fusión da vida al ‘encaste’ buscado por Montes, destacando la movilidad, la fijeza y las hechuras de los toros de Algarra, “ideal para las figuras del toreo”, y el ‘motor’ de los animales de El Ventorrillo. “Lo que buscamos todos es distraer al espectador que es el que se gasta el dinero y al mismo tiempo que te transmita a tí eso que estás buscando”, aseguró.

El ganadero de Montealto, cuyos animales pastan en los términos municipales de Cabanillas de la Sierra y Navalafuente, poblaciones de la sierra madrileña, ensalzó el tercio de varas, que en la actualidad es un mero trámite en muchas de las corridas, y se mostró contrario a las fundas. “Ha enfundado los toros pero creo que no los voy a enfundar más. No me gustan las fundas”, matizó.

En respuesta a las soluciones para la fiesta, Agustín Montes señaló dar comodidad al que paga acomodando las plazas de toros, dejar entrar gratis a los niños menores de 12 años y estipular un precio reducido para los jóvenes e intentar dar espectáculo. 




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