sábado, 10 de noviembre de 2012

Entrevista Juan Carlos Paricio: “El problema de la paralización del BIC en la Comunitat ha sido la inclusión de los festejos populares"


Entrevista publicada en el Periódico Mediterráneo.


Por Patricia Rodríguez



Desde que, con 8 años, viera la primera corrida de toros en Vinaròs su vida ha girado en torno al mundo del toro. El presidente de la Associació en Defensa del Bou al Carrer de la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Paricio (Mascarell, 1970), hace balance de la temporada con el portón ya cerrado. Aún sin cifras oficiales, apunta a un incremento del número de toros exhibidos en las calles durante un serial en el que la protección de los festejos ha quedado paralizada.


-¿Qué impresiones le ha dejado la temporada 2012?
-Está claro que la crisis actual afecta a todos los sectores pero no ha hecho mella importante en los bous al carrer. Los municipios que acogen festejos taurinos populares han sido los mismos y, aún sin cifras oficiales, incluso podría decir que se han exhibido más toros que en 2011. Hemos mantenido el listón.

-¿Se ha sacrificado la calidad por la cantidad?
-Los toros de hierros punteros siguen costando dinero y resultan caros para el momento que estamos viviendo. Las comisiones quieren exprimir al máximo el presupuesto y, por ello, eligen hierros de menos prestigio; lo que no significa que sean más malos. Lo que sí es cierto es que no se han visto tantos ejemplares espectaculares como en años atrás, aunque hay localidades que no han bajado el nivel.

-¿Y cuál es la radiografía de la situación que vive el ganado autóctono?
-En la actualidad hay un ramillete de ganaderías punteras con animales de calidad y esto es gracias al esfuerzo realizado por los ganaderos para volver a estar a un nivel importante. Sin embargo, es cierto que los aficionados están más predispuestos a desembolsar grandes cantidades económicas por los cerriles y cuesta hacerlo con el ganado autóctono, que es el que paga las consecuencias a la hora de ajustar el presupuesto. Este hecho, además, se une a la fuerte competencia entre ganaderías.

-Las cifras que sí han salido a la luz de la temporada 2012 son las 6 personas fallecidas, el doble que el año pasado.
-En conjunto ha sido un año duro de cogidas, algunas de ellas muy graves. Por suerte, hay mucha implicación en el personal sanitario y se ha conseguido dignificar las enfermerías, por lo que muchos heridos han podido ser intervenidos en el mismo punto. A pesar de eso, 6 aficionados han perdido la vida por diversas circunstancias disfrutando y accediendo libre y voluntariamente a los toros. Los festejos taurinos son una actividad de riesgo que asumimos. Y que haya habido más muertes no significa que haya habido menos seguridad. Nadie organiza festejos para que coja a nadie. A los aficionados a los toros de calle se nos mide por esos parámetros negativos y, para nosotros, la mejor temporada es la que todos los aficionados pudieran comenzar juntos la siguiente, con el casillero de víctimas a 0.

-La crónica negra de la fiesta ha levantado la crítica de los aficionados. ¿Están bien tratados los bous al carrer en los medios de comunicación?
-En general los bous al carrer no están bien tratados por la prensa y esto ha hecho que haya un descontento general entre la afición. No se nos mide con ecuanimidad, siempre estamos en el lado malo. La siniestralidad es muy baja respecto al número de festejos pero tiene mucha repercusión –en 2011 se celebraron 3.270 en la provincia-. Cuando se produce un accidente no se trata de esconderlo pero sí de tratarlo con el máximo respeto y no herir la sensibilidad de los afectados. Esto es fundamental para que los aficionados nos sintamos respaldados.

-¿Cómo valora la salud de los bous al carrer en la provincia de Castellón?
-Muy buena. Los aficionados castellonenses están muy implicados y entregados en la causa. Es destacable en este sentido que los concejales de Fiestas de Ayuntamientos de diferentes colores políticos se reúnan para poner temas taurinos en común en pro del bien de la fiesta. Esto es muy importante porque politizar el mundo del toro es lo peor que nos puede pasar. En Castellón la gran afición obliga a los diferentes ayuntamientos a implicarse en la fiesta y hacer toros en la medida de sus posibilidades.

-Sin embargo, la declaración de la tauromaquia como Bien de Interés Cultural (BIC) en la Comunitat se ha quedado en un cajón.
-Es lamentable y triste que no haya ido adelante. Habíamos puesto muchas esperanzas tanto los aficionados como la Conselleria de Gobernación y cuando todos pensábamos que era viable las instituciones culturales consultadas no dieron el respaldo necesario. Esto obliga a que la declaración esté parada durante 3 años a excepción de que algunas de las instituciones quiera reiniciar el proceso. La protección como BIC en la Comunitat incluía la tauromaquia al completo, lidia ordinaria y festejos populares, y para mí este ha sido el problema. Si el BIC hubiera sido solo para las corridas de toros ya estaría aprobado. Y eso que los bous al carrer tienen antigüedad y están muy reglamentados, adaptados a los tiempos que corren.

-¿A quién le interesa que se paralice el proceso?
Creo que nadie tiene interés en dejarlo ahí pero no han tenido la sensibilidad hacia el pueblo valenciano y una de sus manifestaciones más antiguas, arraigadas y con mayor participación. Ha primado más la corriente modernista de declararse animalista. Lo que sí echo de menos es una reunión de la comisión consultiva sobre este tema. Estamos a finales de año y no lo hemos tratado y es un tema de suma importancia. La fiesta tiene argumentos suficientes para defenderse por ella misma.

-El Conseller de Gobernación, Serafín Castellano, anunció en septiembre que el Consell endurecerá la normativa vigente. ¿En qué sentido van estos cambios?
-Soy un defensor del reglamento de Festejos Taurinos Tradicionales por el que nos regimos. Creo que el reglamento es suficiente duro y estricto para que no se tenga que modificar. Gracias a ello hacemos 6.000 festejos al año en la Comunitat. Cualquier cosa que se tenga que incluir se debe estudiar detenidamente como siempre se ha hecho.

-¿En qué punto se encuentra la aplicación del derecho de admisión en la fiesta?
-Este punto está en estudio pero no está aprobado y se pensó para proteger la figura del organizador. La responsabilidad de una persona no la puede pagar la fiesta. Para que la fiesta sea sana y esté bien vista tenemos que implicarnos todos. Por ello es importante reconocer la labor desinteresada de los voluntarios taurinos que hay que agradecer.

-¿Qué le falta al reglamento para Juan Carlos Paricio?
-El reglamento es muy bueno y se ha avanzado mucho en materias complicadas. El consenso le ha dado credibilidad. Hay cosas que no me gustan y que son difíciles de modificar. Por ejemplo, a mí me gustaría que las guías del transporte fueran para más de cinco días y que los toros se siguieran matando en la calle como se hacía antiguamente para dignificar su figura. El hecho de que no se pueda matar al toro en público no lo comparto. En mi escala de valores el hombre está por encima del reino animal. Lo que sí que me gustaría es que, como excepción, se permitiera apuntillarlo en la calle en caso de lesión para evitar el sufrimiento.

-Castellón es la provincia más taurina de España pero ¿está suficientemente explotado ese título?
-Como marca de la provincia más taurina hay mucho por hacer en materia de turismo. Mucha gente programa sus vacaciones en torno a los toros a las que suman la oferta de playa y montaña que ofrece la provincia y la Comunitat. Este fenómeno de turismo taurino lo hemos podido comprobar durante la semana de la Fira d’Onda en la que los encierros han atraído a aficionados de toda España que, además, vienen con su familia. Creo que es de vital importancia apoyar este tipo de turismo con la creación de packs turísticos u ofertas hoteleras.

-Respecto a los encierros, ¿cree que tras la implantación de esta modalidad de festejo en la Comunitat existe una cultura del encierro?
-Los encierros son una relativa novedad en la Comunitat y hay una falta de cultura del encierro, como sí la tienen en otras autonomías. Estamos acostumbrados al toro de calle y a llamarlos desde los laterales lo que resulta muy peligroso para los corredores porque a partir de ese gesto estás causando un problema. En la actualidad ya son una práctica habitual y con la implicación de todos hemos conseguido credibilidad y exportar una imagen de credibilidad que roza la perfección. Hay que seguir educando a los aficionados. En Onda, por ejemplo, se repartía un folleto con las normas básicas de la carrera.

-¿Hay unidad entre los aficionados de calle y de plaza?
-He notado la intención de. La unidad de los aficionados a los toros de lidia y a los de calle es importante. Tienen que ir de la mano. La síntesis es la defensa del mundo del toro. Como ejemplo de este acercamiento está la petición de firmas para la ILP taurina. Yo no entiendo lo contrario porque siendo todos aficionados lo que nos interesa es la defensa. Lo importante es hacer piña. En la feria de la Magdalena, por ejemplo, muchas de los que ocupan los tendidos son aficionados a los bous al carrer. A mí también me gustaría que los aficionados de plaza disfrutaran de nuestros festejos.

-Pocos aficionados son los que no conocen a Juan Carlos Paricio pero algunos aún desconocen la función de la Asociación que preside…
-La Asociación hace 21 años que está en funcionamiento. Nuestra función principal es la de ejercer de vínculo de unión entre los aficionados y la administración. En este sentido he de decir que la Conselleria de Gobernación siempre nos ha tenido en cuenta. De hecho, la Comisión Consultiva tiene en cuenta a los aficionados y somos los que más representantes tenemos a través de la Asociación y la Federación. Nosotros reivindicamos la postura del aficionado y que el reglamento sea el adecuado y se pueda cumplir. Es una labor de trabajo y explicación para poner de manifiesto lo que nosotros entendemos que es la fiesta.

-Pero su función no se queda en los despachos y es fácil verle en cualquier tarde de toros. ¿Cuántos toros calcula que ve al año?
-Este año calculo que habré visto más de 150 toros pero en una temporada normal puedo ver más de 250. Ten en cuenta que mi tiempo libre se lo dedico al toro y esto no sería posible sin la comprensión y colaboración de mi familia. Todas estas vivencias están recogidas en un libro personal desde hace alrededor de 17 años y que ya cuenta con 4.000 páginas. El mundo del toro tiene muchos valores y me ha posibilitado muchas cosas. Desde que con 8 años vi mi primera corrida de toros en la plaza de Vinaròs todo lo que he hecho en mi vida ha girado en torno al mundo de toro.


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